Hoy, este 21 de marzo, nos unimos para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, una fecha para recordar con respeto y honrar a quienes perdieron la vida en la lucha contra el apartheid durante la masacre de Sharpeville en Sudáfrica, hace ya 64 años.

Aquel día, el 21 de marzo de 1960, se convirtió en un momento trágico de nuestra historia cuando la policía disparó contra una multitud pacífica que protestaba contra las opresivas «leyes de pases» en Sharpeville, matando a más de 69 personas. Este acto no solo marcó un antes y un después en la lucha contra la segregación racial, sino que también nos recuerda la importancia de seguir luchando juntos contra toda forma de discriminación y racismo.

Este año, Naciones Unidas ha dedicado esta fecha al tema “Un decenio de reconocimiento, justicia y desarrollo: Aplicación del Decenio Internacional para los Afrodescendientes”, vinculado al Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015 y 2024).
Día Mundial de la Poesía
El Día Mundial de la Poesía, celebrado cada año el 21 de marzo, conmemora una de las formas más preciadas de la expresión e identidad y lingüística de la humanidad. La poesía, practicada a lo largo de la historia en todas las culturas y en todos los continentes, habla de nuestra humanidad común y de nuestros valores compartidos, transformando el poema más simple en un poderoso catalizador del diálogo y la paz.
La UNESCO adoptó por primera vez el 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía durante su 30ª Conferencia General en París en 1999, con el objetivo de apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y fomentar la visibilización de aquellas lenguas que se encuentran en peligro. (UNESCO)
Aprovechamos entonces para celebramos la vida y obra de Dennis Brutus, compañero de prisión de Nelson Mandela en la isla Robben, luchó contra el apartheid en Sudáfrica mediante su poesía y activismo, enfrentándose a la censura y la violencia sin renunciar a su defensa de los pobres. Falleció a los 85 años, dejando un legado de inspiración para la lucha por la justicia. En 1962, fundó el Comité Olímpico No Racial Sudafricano, destacando la conexión entre política y deporte y abogando por la justicia racial a través de políticas deportivas inclusivas. Su labor, que combinaba discursos, protestas y una red de apoyo internacional, subrayó la indivisibilidad de los desafíos del apartheid y la participación atlética.






