El mes de agosto, el mes de las niñas, los niños y las cometas, también es celebrado desde La Asociación Casa cultural El Chontaduro con el festival de la niñez. Una tradición que lleva 38 años homenajeando a las infancias que habitan el territorio y su edición 2024, estuvo llena de risas, esperanza e inocencia.
El festejo se llevó a cabo durante dos días, el 9 y 10 de agosto. El primer día estuvo marcado por cuatro actividades principales: Los sueños que teje la niñez, la presentación de la revista Raíces Marroquín, la exposición La niñez ilumina su territorio, y la proyección de cortometrajes. Realizadas en el salón principal del Chontaduro, que estuvo adornado con retratos que contenían rostros inocentes y un gigantesco árbol, hecho a mano que con sus colores llamaba la atención de todos los visitantes.
Obra de capoeira: Maestro Gato y Comadre Onza


Revista: Raíces de Marroquín 3
La revista Raíces de Marroquín 3 fue elaborada con el objetivo de destacar la historia del territorio a través de las personas que fundaron el barrio. Para llevar a cabo esta investigación, Se realizaron tres entrevistas a habitantes que han vivido en el barrio por más de 40 años, capturando sus memorias y experiencias. Además, las chicas aprovecharon este espacio para presentarse y compartir lo que significa para ellas ser adolescentes negras del oriente de Cali, resaltando la importancia del Chontaduro en sus vidas.
El propósito de la revista fue acercar a la juventud a las raíces de su barrio, el lugar donde sus familias han vivido y donde ellas mismas han crecido. A través de este vinculo, se buscaba reconocer las memorias históricas del territorio y establecer comparaciones entre generaciones.



Los sueños que tejen la niñez
Este espacio fue dedicado a la creación de manillas como símbolo de amistad, fortaleciendo el vínculo entre los niños y niñas, y entre el ser y el hacer. Esta expresión artística también motivó a otros visitantes, como padres y vecinos, a unirse y participar de esta actividad colectiva.



EL ECO DEL PASADO UN VIAJE DE SANACIÓN Y HERMANDAD
Cuenta la historia de dos hermanos que han Sido criados por su abuela la cual cumple un papel fundamental de acuerdo a las vivencias del pacífico. Edwin el hermano mayor se va para la cuidad en la cual hace amistades que lo llevan a tomar mala decisiones…. se encuentra en vuelto en un callejón sin salida, dónde la única luz es volver a su tierra y buscar a los ancestros y ancestras para sanar todo su dolor en colectivo.





La adolescencia ilumina su territorio
Adolescentes de 13 a 16 años participaron en un taller donde crearon maquetas del parque, la cancha y la casa del Chontaduro, ubicados en su comunidad. Integrando un sistema de iluminación controlado por ESP32, permitiéndoles encender y apagar luces a través de un servidor web. Este proyecto fue más que un ejercicio técnico; fue una experiencia transformadora que reveló su potencial creativo y fortaleció su conexión con el entorno. A pesar de los desafíos tecnológicos y de coordinación, los jóvenes demostraron resiliencia, iluminando no solo sus maquetas, sino su camino hacia un futuro donde la tecnología y la creatividad se convierten en herramientas de cambio.











